En este
momento sentimos que estamos ayudando a alguien que lo necesita, que Dios ha
dado todas bendiciones en nuestras vidas y nos invita ayudar a estas y muchas
familias a quienes les podamos regalar una sonrisa, tiempo y colaboración.
Nos sirvió para valorar lo
que tenemos y a agradecerle a Dios por las comodidades en las que vivimos. Darles
el apoyo a las personas que no necesariamente necesita un mercado si no necesita
de compañía
La familia quedó muy agradecida por la compañía que le
brindamos y en lo que podíamos ayudar. Dimos nuestro empeño en esta familia que
consta de dos personas de la tercera edad, con pocos recursos económicos y
viviendo en una soledad absoluta en donde solamente se tienen a ellos dos y a
las enfermedades e incomodidades que combaten cada día.
Nos
hace sentir culpables porque podemos ver que nosotros tenemos muchas comodidades
y atenciones como la tecnología, apoyo de nuestra familia y el alimento diario;
A veces no valoramos esto y ellos, que no cuentan con los suficientes recursos
sociales y económicos, agradecen cualquier ayuda que les podamos brindar.
Esta
pareja vive con muchas incomodidades, como evidenciar con las fotos
Ayudamos
con lo que se nos hizo posible y esperamos seguir haciéndolo.
En
nuestro grupo llegamos a la conclusión de que siempre se nos había ocurrido
ayudar a las personas pero no habíamos tomado ninguna iniciativa. Gracias a
este proyecto de ética esperamos seguir ayudando a esta familia y a más
personas, si se nos es posible. Este proyecto fue nuestra iniciativa y nos
incentivó a ayudar a las personas.
A
esta pareja le pudimos colaborar con refrigerios y pequeños mercados que estaban
a nuestro alcance. Esperamos seguir ayudándolos con ropa, mercado y el cambio
de la silla de ruedas del anciano.




No hay comentarios:
Publicar un comentario